Así que recién pude llegar a las 11 de la mañana a mi casa". Quien cuenta la anécdota es Omar Kovacevich, alguien que está acostumbrado a remar contra la corriente y que hace un gran esfuerzo para no perderse ninguna de las citas del Rally Argentino DIRECTV. Especialmente para recorrer grandes distancias como las del pasado fin de semana y con un viaje que terminó el martes tras partir el domingo a las 19 desde Concepción del Uruguay (Entre Ríos).
Aunque claro, el sureño en este caso tenía motivos para estar contento a pesar de ese inconveniente con su auto particular, ya que venía de ser el vencedor en la prueba entrerriana dentro de la competitiva Clase 3. "Por supuesto que la alegría me duraba y aún me dura. Me aplaqué un poco recién después de bañarme. Pero esto es lo lindo que tiene el automovilismo", destacó el Kova.
Al momento de hablar de su tercer éxito en esta divisional (los anteriores fueron en Goya 2011 y en General Roca 2012), el piloto del Schroeder Competición sostuvo: "En el shakedown tuve la impresión de que iba a andar bien en esta carrera porque tenía un auto tremendo. Luego se sumó el condimento de la lluvia, así que nuevamente tuvimos que poner el Mitsubishi a punto para el barro, pero igual me sentí muy cómodo con el manejo. Logramos un gran primer tramo y luego todo se fue dando para terminar con una gran diferencia a favor. El domingo salí a cuidar, pero también se nos dieron los tiempos y en un ritmo en el que me sentí muy confiado, yendo por el medio del camino".
Tan bien funcionó que en ese Día 1 aparecía quinto en la general, entreverado con los autos de la divisional mayor. Y contra esa situación también debió batallar: "Al estar tan arriba y llegar a largar y encontrarte con pilotos como Villagra es como que por dentro te da un cosquilleo y te preguntás qué hace uno acá. Pero afortunadamente a toda esa ansiedad la pude controlar", afirmó Omar, quien estrenó navegante en esta cita: Pablo Sciangula. "Lo conocía de vista nomás y recién me encontré con él en la noche del miércoles. Matías (Aranguren, su acompañante en las dos primeras) no podía estar por otros compromisos, así que él se encargó de buscar reemplazante. Nos entendimos muy bien y aportó esa cuota que siempre hace falta para que todo funcione bien", sostuvo.
Donde Kovacevich sí cedió fue en el podio, cuando la categoría decidió entregarle el Premio al Espíritu del Rally Argentino. "Me emocioné y se caían las lágrimas ante ese reconocimiento. Es una inyección anímica muy grande para no bajar los brazos. Sin dudas, es un grano más de arena para seguir yendo a golpear puertas. Tengo que caminar mucho para conseguir sponsors; lo mío es carrera tras carrera. Pero esto sirve para que muchísima más gente vea que llevamos la bandera de nuestra provincia a todos lados y para retribuirles el apoyo a cada uno de mis patrocinantes y amigos", comentó el chubutense que es escolta del tucumano Tomás García Hamilton en la Clase 3.
Por eso en el próximo Rally de Tucumán, Kovacevich será más visitante que nunca, aunque él le resta importancia a esta situación. "Voy a ir con la misma mentalidad. Sé que tengo que estar tranquilo, aunque uno siempre quiere ganar. Pero no hay que volverse loco a pesar de que a veces es difícil manejar la cabeza. Con el equipo nos planteamos un objetivo y es el de ir carrera a carrera para llegar con chances al final por la corona. La clave es sumar bien en todas las fechas" reconoció. Y agregó: "Yo nunca pienso mucho en lo que puede llegar a pasar, sino que improviso en el momento. Al igual que en mi vida, siempre vivo el momento y no pienso en el futuro".
En el cierre, Kovacevich afirmó: "Hoy estoy teniendo mi mejor año a nivel deportivo. Tuve mis buenas épocas con el Fiat Palio en 2009, cuando perdí el campeonato en la última fecha; pero esto lo supera por la divisional en la que estoy compitiendo, con el nivel de pilotos y por todo lo que estoy viviendo a nivel personal".