Internacional, Wednesday 16 de May de 2012

Disfrazado de vendedor ambulante, un terrorista caminó hasta la camioneta blindada del ex ministro uribista, Fernando Londoño Hoyos. Se agachó, adhirió el artefacto y salió corriendo minutos antes de que todo volara por los aires

 

El atentado terrorista de este martes 15 de mayo en la capital de Colombia sacudió al país en un día políticamente activo: entró en vigor el Tratado de libre Comercio con los Estados Unidos y, en Diputados, se votó el Marco por la Paz, las bases jurídicas para iniciar diálogos con grupos armados y lograr una salida negociada al conflicto armado.
 
En este clima llegó el atentado terrorista más mortífero que la capital colombiana haya vivido en los últimos años, en el que murieron los dos escoltas del ex ministro del Interior de Álvaro Uribe y cerca de 54 personas resultaron heridas.
 
Según difundió el diario colombiano El Tiempo, Londoño llevaba la cabeza gacha, fija la mirada en el celular, y eso le ayudó a salvar su vida. Solo él y un escolta que lo acompañaba en la parte trasera de la camioneta sobrevivieron.
 
El terrorista alcanzó el vehículo sin inconvenientes. Logró colocar la bomba, una mezcla de RX y explosivo industrial capaz de romper el acero, entre el panorámico y el capó, una de las pocas zonas vulnerables de los vehículos blindados. El periódico detalló que fue tal la violencia del impacto que la cabeza de uno de los agentes fue desprendida del cuerpo.
 
Las hipótesis sobre los autores intelectuales de semejante atentado son varias. Esa misma mañana, la policía había desactivado un coche bomba que, se supone, iba a estallar justo frente al departamento de policía de Bogotá. De haber explotado, se hubiera sumado al atentado contra Londoño, por lo que el impacto en la ciudad habría sido espectacular.
 
El director de la Unidad de Protección del Ministerio del Interior, Andrés Villamizar, dijo que el ex funcionario conservador había recibido amenazas de muerte de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a las que critica desde un programa radial que conduce y en columnas que escribe para influyentes diarios. 
 
De haber sido las FARC, también se especula que el verdadero objetivo era rechazar la entrada en vigencia del TLC con los Estados Unidos. De todas formas, el grupo guerrillero aún no asumió la autoría.
 
Otra posibilidad se relaciona con el otro de los eventos importantes de la jornada, la discusión del Marco Para La Paz. Esta norma, fuertemente impulsada por el presidente Juan Manuel Santos, es repudiada por los sectores de extrema derecha que, aseguran, firma el perdón para los grupos armados.
 
Colombia ofrece una millonaria recompensa para quienes aporten información.