Goya, Saturday 4 de October de 2014

Desde que tenía 16 años protagonizó innumerables y sangrientos enfrentamientos con otro temible adolescente. A pesar de la juventud de ambos, sus antecedentes policiales llenaban expedientes enteros.

Wal­ter Da­vid Be­ní­tezalias “Da­vi­ci­to”, tenía sólo 19 años pero sus antecedentes podían llenar el cajón de un escritorio. Estuvo involucrado en hechos delictivos pero su principal fama estaba relacionada a continuos enfrentamientos sangrientos con otros jóvenes por la cúspide de un poder etéreo de los bajos mundos. Varias veces “zafó” y pudo contarla. En otras, su ingreso a las comisarías estuvo vinculado a intentos de homicidios. Su vida terminó cómo fue su paso por la tierra. Plagada de violencia.

Davicito murió a consecuencias de los golpes y las puñaladas que le propinaron varios muchachos de una patota liderada por un “viejo conocido” que “se la tenía jurada” en el barrio 3 de Abril, de Capital. No fue la primera vez que le pasaba.

El muchacho asesinado fue noticia en las páginas de Policiales de los diarios correntinos desde que tenía 16 años. Y fueron varios los hechos registrados desde 2011 que ha­cí­an pre­su­po­ner con un fi­nal así, con su muer­te.
Las crónicas narraron en varias oportunidades la ri­va­li­dad sangrienta en­tre “Da­vi­ci­to” y otros muchachos, uno de ellos conocido en el mundo delictual con el alias “Da­ni”. Lahistoria cuenta con ca­pí­tu­los de gra­ví­si­mos en­fren­ta­mien­tos en los cua­les la aho­ra víc­ti­ma ya ha­bía gambeteado a la muerte. Pero también lo tuvo del otro lado del mostrador. En el de victimario.
En oc­tu­bre de 2011, “Da­vi­ci­to” – quien ya por ese entonces tenía antecedentes por robo – su­frió nue­ve cu­chi­lla­das en la es­qui­na de las ca­lles Ri­car­do Gu­tié­rrez y Ar­gen­ti­na, en el ba­rrio Juan XXIII y su lí­mi­te con el 3 de Abril. La Policía lo halló aden­tro de una zan­ja. Pasó varias semanas internado y acusó a la patota de “Dani” por la agresión.

Cuando se recuperó, consumo su venganza pero quedó inconclusa. El 6 de ju­lio de 2012 en Ca­bo de Hor­nos y Le­loir, cer­ca del lugar donde había sido atacado, apu­ña­ló a “Da­ni” en el ab­do­men pero no lo mató. Y luego debió escapar de una patota que quería “pagarle con la misma moneda”.

El 12 de oc­tu­bre de 2012, la Policía demoró a “Da­ni”, en­ton­ces de 16 años, cuan­do es­ta­ba ar­ma­do con un cu­chi­llo car­ni­ce­ro, dro­ga­do y en la búsqueda de “Davicito”. Es que se habían juramentado pe­le­ar has­ta que uno de ellos mu­rie­ra.
Pero, en el me­dio, se realizaron numerosos pro­ce­di­mien­tos po­li­cia­les con de­ten­cio­nes de los dos “compadritos” y sus respectivas bandas con incautación de todo tipo de armas.

Que los por entonces menores estuvieran con vida era gracias al destino y a la constante intervención de la Policía que evitó en muchas ocasiones un enfrentamiento con un final desagradable. Pero sólo era cuestión de tiempo. El epílogo en la historia de “Davicito” ya estaba escrito