Autoridades de la cartera sanitaria recordaron la importancia de la colocación de dosis para prevenir enfermedades. El titular del Ministerio, en rueda de prensa, pidió que se acerquen a los vacunatorios.
El ministro de Salud Pública, Ricardo Cardozo, instó a completar esquemas de vacunación obligatorios y, a los grupos que corresponda, colocarse la antigripal y contra Covid-19. En rueda de prensa, expusieron la directora general de Epidemiología, Angelina Bobadilla, y la directora de Inmunizaciones, Marina Cantero. También, estuvo presente la subsecretaria de Atención Primaria de la Salud (APS), Alicia Pereira.
“Hay que aprovechar el momento del año, el inicio escolar, para vacunarse y prevenir enfermedades. Tenemos que insistir en la importancia de la vacunación en los chicos, pero también en los mayores. Es un tema fundamental. Hay un brote de Sarampión y tenemos una vacuna que nos protege contra esta enfermedad y otras. Existe una tendencia global a no darle importancia a la vacunación y eso significa un retroceso en la civilización. Están poniendo en riesgo la vida de las personas”, remarcó el ministro de Salud Ricardo Cardozo.
En este sentido, dijo que “hay que completar los esquemas y necesitamos la colaboración de los medios para que transmitan este mensaje”. A la vez, resaltó que los tutores “tienen la responsabilidad de vacunar a los chicos, es un derecho y una obligación”.
La doctora Bobadilla explicó que el Sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, que puede presentarse en todas las edades pero que mayor gravedad en niños menores de 5 años o con desnutrición.
Además, señaló que genera graves complicaciones respiratorias. La transmisión es mediante gotas de aire de la nariz, boca o garganta de una persona infectada. No existe ningún tratamiento antiviral específico contra el virus del Sarampión, sólo existen medidas de sostén clínico y de sus complicaciones. Se previene con la vacunación.
A la vez, sostuvo que hay una alerta epidemiológica de Fiebre Amarilla en América y que se coloca una vez en la vida una única dosis. En cuanto a Dengue, precisó los datos a nivel nacional y local.
Vacunas
Por su parte, la directora de Inmunización, Marina Cantero, precisó que la Triple Viral debe colocarse niños y niñas, su primera dosis, al año de vida y un refuerzo a los 5 años. Toda persona a partir de los 5 años debe acreditar 2 dosis de vacuna con componentes contra Sarampión, Rubéola y Paperas aplicadas después del año de vida. Las personas nacidas antes del año 1965 se consideran inmunes por haber estado expuestas a ambos virus.
La Antigripal, está dirigida al personal de salud; niños y niñas de 6 a 24 meses (deben recibir dos dosis separadas al menos de 4 semanas); embarazadas; puérperas; mayores de 65 años y personas 2 a 64 años (con certificado especificando su patología).
La Antineumocócica 13, deben recibir niñas y niños: primera dosis a los 2 meses; segunda dosis a los 4 meses y refuerzo a los12 meses de edad.
La Antineumocócica 20, está dirigida a personas de 5 a 64 años con enfermedades crónicas con inmunocompromiso, fístula líquido cefalorraquídeo (LCR) e implante coclear: una dosis; personas de 65 años y más: una dosis; personas receptoras de trasplante de células hematopoyéticas (TCH) 3 dosis separadas de 4 semanas y una cuarta dosis a partir de los 6 meses de la tercera dosis.
Por Covid-19, un refuerzo cada 6 meses: Embarazadas, personas con inmunocompromiso y personas de 50 años en adelante. Y, refuerzo anual: personas entre 6 meses y 49 años inclusive sin comorbilidades, personas menores de 50 años con comorbilidades no inmunosupresoras (enfermedades crónicas, obesidad), personal de salud y personal estratégico.
La población que no tiene recomendación de vacunarse contra el Dengue: Hipersensibilidad a los principios activos o a cualquiera de los excipientes o hipersensibilidad a una dosis previa de Qdenga; personas con inmunodeficiencia congénita o adquirida, incluidas las terapias inmunosupresoras como la quimioterapia o dosis altas de corticosteroides sistémicos; personas con infección por virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) sintomática o con infección por VIH asintomática y; mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.