La borrasca Harry ha provocado este martes graves incidencias en la red ferroviaria catalana. Con el aviso rojo de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activado en la zona de Girona, dos descarrilamientos han afectado a líneas de Rodalies, uno de ellos con consecuencias mortales.
El accidente más grave se ha producido entre los municipios de Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, en la provincia de Barcelona, donde un tren de la línea R4 ha descarrilado tras caer un muro sobre las vías. El balance provisional es de 36 personas heridas y un fallecido. Según ha adelantado Catalunya Ràdio, la víctima mortal es uno de los tres aprendices que viajaban en el primer vagón junto al maquinista.
Protecció Civil ha activado el plan Ferrocat, específico para emergencias en el transporte ferroviario, y ha movilizado un amplio dispositivo de rescate. El Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) ha desplazado 20 ambulancias, mientras que 38 dotaciones de los Bomberos de la Generalitat, con 71 efectivos, han trabajado en la zona junto a los Mossos d’Esquadra. Hasta las 22.00 horas, el teléfono de emergencias 112 había recibido 28 llamadas relacionadas con el siniestro.
Entre los heridos, cinco se encuentran en estado grave y han sido trasladados a distintos centros hospitalarios, entre ellos Bellvitge, Vall d’Hebron, Mútua Terrassa y Moisès Broggi. Otros seis heridos presentan pronóstico menos grave y 26 han sido atendidos por lesiones leves. Uno de los heridos graves había quedado atrapado en el interior de un vagón y tuvo que ser rescatado por los bomberos mediante maniobras de excarcelación.
El centro de operaciones se ha instalado en el campo de fútbol de Sant Sadurní d’Anoia y se ha habilitado un punto de encuentro para familiares en el Centro Cívico de la Urbanización Casablanca. Renfe ha activado el teléfono 900 101 660 para atender a los allegados de las víctimas y gestiona un servicio alternativo por carretera ante la suspensión total del servicio de Rodalies “hasta nuevo aviso”. El tren siniestrado había salido de Sant Vicenç de Calders con destino a Manresa.
Una segunda incidencia ha tenido lugar en la provincia de Girona, donde la circulación entre Maçanet Massanes y Tordera ha quedado interrumpida tras el descarrilamiento de un tren de la línea R1 al impactar contra una roca entre Blanes y Maçanet. En este convoy viajaban diez pasajeros y no se han registrado heridos.
La consellera de Interior, Núria Parlon, ha advertido de que la recuperación del servicio será compleja debido a la oscuridad y a las condiciones meteorológicas adversas. “Rodalies no volverá a circular hasta que se haya inspeccionado todo el trazado y se garantice la seguridad”, ha señalado. Por su parte, la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha anunciado la convocatoria de un CECAT con técnicos de Adif para evaluar la situación.
Diversas autoridades catalanas, entre ellas las conselleras de Interior y de Territorio, se han desplazado hasta Gelida para seguir de cerca la evolución del operativo, mientras continúan las labores de contención del muro desprendido y la revisión de la infraestructura ferroviaria.
Fuente: Infobae