La familia de Jeremías Monzón, el adolescente asesinado por tres menores a fines de 2025 en la provincia de Santa Fe, solicitó frenar la circulación del video que registra el momento del crimen
La familia de Jeremías Monzón, el adolescente asesinado por tres menores a fines de 2025 en la provincia de Santa Fe, solicitó frenar la circulación del video que registra el momento del crimen, luego de que en las últimas horas se confirmara que el archivo incorporado a la causa judicial comenzó a viralizarse a través de WhatsApp.
Bruno Rugna, abogado de los padres de la víctima, informó que ya se inició una investigación para determinar cómo el material salió del expediente judicial y quién es el responsable de su difusión. Según indicó, no se descarta ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de que el video haya sido filtrado desde el entorno de la pesquisa.
“Es durísimo de ver. La gente no lo puede terminar de mirar y para la familia esto no termina nunca”, expresó Rugna en diálogo con Sol Play. En ese sentido, remarcó el profundo impacto emocional que la circulación del video genera en los allegados de Jeremías.
El letrado aseguró que se están arbitrando los medios necesarios para identificar a la persona que realizó la filtración y evaluar la responsabilidad penal que podría corresponderle. “Estamos evaluando qué consecuencias legales puede tener esta situación”, señaló.
En los primeros días de la causa, las autoridades habían confirmado que los acusados —tres menores— grabaron el ataque y posterior homicidio. Dos de ellos, al tener menos de 16 años, son inimputables, por lo que solo se les atribuyó el hecho, según informaron fuentes judiciales a la Agencia Noticias Argentinas.
En la causa también está acusada quien era la novia de la víctima, una adolescente de 16 años, que sí podrá ser juzgada por la Justicia juvenil. Actualmente permanece alojada en un centro especial de menores, por disposición del juez Sergio Carraro.
La denuncia por la desaparición de Jeremías Monzón fue realizada el 18 de diciembre. Cuatro días después, el 22, su cuerpo fue hallado en una fábrica abandonada ubicada frente al estadio de Colón de Santa Fe. La autopsia reveló que el adolescente presentaba 23 puñaladas.