Internacional, Tuesday 27 de January de 2026

Rosa María González Rincón, señalada como la responsable del algoritmo que permitió las millonarias estafas de la organización Generación Zoe, fue detenida en las últimas horas en la ciudad de San Cristóbal, Venezuela, tras permanecer prófuga durante varios años de la Justicia argentina.

Según informaron fuentes oficiales, la captura fue realizada por la Policía Internacional en el marco de una investigación por ciberdelitos. González Rincón ocupaba un rol clave dentro de la estructura liderada por Leonardo Cositorto ya condenado en dos provincias argentinas y dentro de la organización era presentada como la Directora Zoebroker, cargo que desempeñaba desde su ingreso en 2021.

De acuerdo con el parte oficial al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la detenida era considerada una pieza central en una organización criminal de alcance transnacional dedicada a estafas millonarias mediante un sistema piramidal. “Funcionarios adscritos a la Dirección General de Policía Internacional lograron la identificación y captura de una figura clave de esta red delictiva”, señala el comunicado.

La aprehensión se concretó tras intensas tareas de ciberpatrullaje, análisis de inteligencia digital y cooperación internacional, lo que permitió establecer un vínculo directo entre González Rincón y la cúpula directiva de Generación Zoe, así como con sus principales colaboradores y operadores logísticos.

Según la investigación, la estructura criminal había sido diseñada para penetrar el mercado financiero de la provincia de Córdoba mediante un esquema piramidal de recaudación fraudulenta, sustentado en una organización jerárquica que otorgaba apariencia de legalidad a la captación masiva de fondos y facilitaba la expansión de la maniobra ilícita a distintas jurisdicciones.

La maniobra consistía en captar a inversores a través de la venta de supuestas membresías vinculadas a cursos de coaching, mentoring y trading. A cambio, se ofrecía acceso a productos denominados “bots”, con la promesa de rendimientos muy superiores a los del mercado financiero local.

Las autoridades estiman que el fraude afectó a más de 15 mil personas en Argentina, Chile, Uruguay, España y México, con un perjuicio económico calculado entre 100 y 300 millones de dólares.