Es la quinta vez que tiene cachorros, lo que la convierte en una de las hembras más prolíficas de la región. Fue captada por las cámaras del Proyecto Onças do Iguaçu, en un nuevo hito en el monitoreo de la población de esta especie
La reciente aparición de Janaína, una hembra de yaguareté, junto a dos cachorros en el Parque Nacional Iguazú fue celebrada como un signo alentador para la conservación de esta especie en peligro crítico. Se trata de la quinta camada registrada de la hembra, lo que la convierte en una de las más prolíficas de la región.
El avistamiento fue registrado por cámaras trampa del Proyecto Onças do Iguaçu en el sector brasileño del área protegida, en la ciudad de Foz do Iguaçu, durante diciembre de 2025, según informó el sitio oficial de la iniciativa.
Un hito en el monitoreo del yaguareté
El nacimiento de los nuevos cachorros representa uno de los avances más significativos en el seguimiento del yaguareté y refuerza su importancia para la biodiversidad regional. Las imágenes muestran a Janaína junto a sus dos crías, que, de acuerdo con los especialistas, tienen entre cinco y seis meses de edad y presentan un desarrollo saludable.
Los investigadores destacan que este tipo de monitoreo resulta fundamental para evaluar la salud, el comportamiento y la dinámica poblacional de la especie. Janaína fue identificada por primera vez en 2018 y desde entonces es objeto de un seguimiento constante. Su rol es considerado clave para la recuperación del yaguareté en la Mata Atlántica.
Con esta nueva camada, la hembra suma cinco nacimientos documentados bajo vigilancia científica. Según datos del Proyecto Onças do Iguaçu, en 2019 tuvo entre dos y cinco cachorros —el número varía según las fuentes—, uno en 2021, tres en 2023, uno en 2024 y dos en 2025.
El significado de Janaína y la urgencia de conservar
El nombre Janaína, elegido por los integrantes del proyecto, significa “la señora de las aguas” y hace referencia a la estrecha relación del yaguareté con los ríos y ambientes húmedos de la selva misionera y paranaense, según explicó el sitio Noticias Ambientales.
Cada nuevo avistamiento de la hembra con crías refuerza la necesidad de proteger su hábitat y sostener los esfuerzos de conservación. Actualmente, el Parque Nacional do Iguaçu alberga cerca de 25 yaguaretés en sus 185.000 hectáreas, convirtiéndose en el único sector de la Mata Atlántica donde la población muestra una tendencia de crecimiento sostenido.
No obstante, la situación general continúa siendo crítica. Se estima que quedan menos de 300 ejemplares en toda la región, una cifra que evidencia la urgencia de implementar y mantener políticas de conservación efectivas.
Estrategias para proteger al gran felino
El Proyecto Onças do Iguaçu, una estrategia nacional de Brasil vinculada al Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), trabaja activamente en la protección del yaguareté. El programa combina tecnología de monitoreo con acciones de participación comunitaria, como la elección de nombres para las nuevas crías y programas de educación ambiental.
Entre sus principales objetivos se encuentran la reducción de la extracción ilegal de cachorros y el fortalecimiento de la protección de los carnívoros nativos, evitando su traslado a centros de rescate o zoológicos. Además, la iniciativa promueve la implicación de las comunidades locales para consolidar un compromiso duradero con la conservación.
El seguimiento de Janaína y sus cachorros continuará en los próximos meses, y está prevista una votación comunitaria para asignar nombres a las nuevas crías una vez que se conozca su sexo.
A pesar de los avances, las amenazas persisten. La caza furtiva y la extracción ilegal siguen siendo riesgos latentes para la supervivencia del yaguareté. Desde el Proyecto Onças do Iguaçu insisten en que solo mediante un manejo activo y una vigilancia estricta del área protegida será posible consolidar los progresos alcanzados.
“Es fundamental que haya nuevas crías de yaguaretés para la conservación de la especie”, subrayan los especialistas. Cada generación nacida en libertad confirma que el ambiente reúne las condiciones necesarias para su supervivencia y renueva el compromiso de proteger la región para el futuro del gran felino.
Fuente: Infobae