La angustia se profundiza en la familia de Agostina Páez, la abogada argentina que permanece retenida en Brasil bajo prisión domiciliaria y con tobillera electrónica.
Patricia Martínez, tía de Agostina, expresó su preocupación y denunció que el proceso judicial estaría atravesado por un fuerte componente de hostilidad nacionalista. Según la familia, la Justicia brasileña no solo busca esclarecer un hecho puntual, sino enviar un mensaje ejemplificador a través de la figura de la joven argentina.
Denuncia de xenofobia y trato discriminatorio
Martínez aseguró que el caso de su sobrina excede el plano legal y se ha transformado en una forma de ataque personal y cultural. En ese sentido, cuestionó la exposición pública del caso y el modo en que las autoridades locales presentan la situación.
“A mí me parece que ya entra en una discriminación, en una xenofobia, porque evidentemente en esa publicidad que hacen, la ponen a ella como ejemplo. Estamos hablando de una mujer argentina que también está vulnerada en su dignidad”, sostuvo.
Desde la familia remarcan que Agostina enfrenta el proceso en condiciones de extrema desventaja: se encuentra en un país extranjero, lejos de su entorno, sin dominio del idioma y sometida a una presión constante que afecta seriamente su salud emocional.
La polémica por un video clave
Uno de los puntos centrales del conflicto es la interpretación de un video registrado en un bar, donde se habría originado el incidente que derivó en la causa judicial. Según Martínez, las autoridades omitieron una provocación previa sufrida por su sobrina.
“El gesto sexual que le hace el mozo en el momento de la reacción de Agostina no ha sido mostrado con claridad. Agradezco poder hablar porque hasta ahora se escuchaba una sola campana”, explicó la tía, en referencia a la versión oficial del hecho.
Incertidumbre judicial y acompañamiento familiar
Si bien un habeas corpus permitió que Agostina regresara al departamento que alquila para cumplir la prisión domiciliaria, el futuro del caso continúa siendo incierto. Los abogados no logran precisar los plazos del proceso y la familia permanece a la espera de definiciones.
“No saben qué pasos seguir porque hay que esperar cómo se van manejando las cosas”, reconoció Martínez. Ante este panorama, el padre de Agostina viajó a Brasil para acompañarla y brindarle contención en un momento que la familia describe como crítico, denunciando que la dignidad de la joven está siendo vulnerada por el sistema judicial del país vecino.
Fuente: C3