Nacional, Tuesday 10 de February de 2026

El Clan Sena fue condenado este martes por la mañana a prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, ocurrido el 2 de junio de 2023. El veredicto fue leído durante una audiencia encabezada por la jueza Dolly Fernández, quien presidió el juicio por jurados populares.

César Sena fue hallado penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en carácter de autor. Por su parte, Emerenciano Sena y Marcela Acuña fueron considerados partícipes primarios penalmente responsables del mismo delito. Los tres cumplirán la pena de prisión perpetua.

En cuanto al resto de los imputados, Gustavo Obregón fue condenado por encubrimiento agravado a cinco años y diez meses de prisión; Fabiana González recibió una pena de cinco años de prisión efectiva por el mismo delito; mientras que Gustavo Melgarejo fue condenado a dos años y diez meses de prisión en suspenso por encubrimiento simple.

La condena de Melgarejo incluye pautas de conducta, entre ellas fijar residencia y no ausentarse sin autorización judicial, abstenerse del consumo de estupefacientes y no cometer nuevos delitos. El incumplimiento de estas condiciones podría derivar en la revocación del beneficio.

Los imputados participaron de manera virtual de la audiencia en la que se dieron a conocer las penas impuestas por su participación en el femicidio. A finales de noviembre del año pasado, César Sena ya había sido declarado culpable por unanimidad del delito de homicidio doblemente agravado por violencia de género y el vínculo. En tanto, el jurado popular consideró a sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña punteros políticos de la zona como partícipes necesarios del crimen.

La única persona absuelta fue Griselda Reinoso, quien recuperó su libertad de manera inmediata tras finalizar la audiencia.

El femicidio de Cecilia

El hecho que llevó a los acusados al banquillo ocurrió hace casi tres años, cuando Cecilia Strzyzowski, de 28 años, fue vista por última vez. Durante la investigación, la Fiscalía logró determinar con precisión la franja horaria en la que se produjo el femicidio y el lugar exacto donde fue asesinada dentro de la vivienda de la familia Sena, ubicada en la calle Santa María de Oro al 1400.

Según los fiscales, Cecilia murió entre las 12.16 y las 13.01 del jueves 2 de junio, una franja de 45 minutos que fue establecida a partir del análisis de cámaras de seguridad, registros de antenas de telefonía celular y testimonios recabados durante la pesquisa.

La joven había ingresado a la vivienda a las 9.15, engañada bajo la promesa de comenzar una nueva vida en Ushuaia, lejos del entorno familiar de los Sena. Sin embargo, ese plan nunca existió y Cecilia no volvió a salir de la casa. Durante ese lapso, César Sena y sus padres sí registraron ingresos y egresos del domicilio.

César ingresó a las 11.41, cuando Cecilia ya se encontraba en el lugar. Permanecieron solos hasta las 12.16, momento en que ingresaron Emerenciano Sena y Marcela Acuña. No se registraron más movimientos hasta las 13.01, cuando César salió solo de la vivienda, llevando consigo el celular de Cecilia, un dato clave para los investigadores que indica que, para ese momento, la víctima ya había sido asesinada.

Desde la Fiscalía señalaron que el crimen fue premeditado y que requería la presencia de los tres imputados principales. “Como existía un plan para matarla, entendemos que el hecho ocurrió entre las 12.16 y las 13.01, cuando estaban solos los Sena y Cecilia”, explicaron.

El asesinato ocurrió en la habitación del medio de la vivienda. De ese cuarto se secuestraron la cama y el colchón con manchas de sangre, las cuales dieron positivo a sangre humana. Según la investigación, el móvil del crimen habría sido económico, aunque también estuvo motivado por el rechazo de los Sena hacia Cecilia y su relación con César.

A meses de cumplirse un nuevo aniversario de la última vez que Cecilia fue vista con vida, la sentencia trae para su familia y allegados una sensación de justicia, tras conocer las penas impuestas a los responsables del femicidio de la joven que soñaba con una vida tranquila junto a su pareja.