Tenía 95 años y falleció en su casa de Virginia. Ganador del Oscar por Tender Mercies, construyó una carrera basada en la observación extrema y mantuvo un lazo personal profundo con Buenos Aires.
Robert Duvall murió el domingo a los 95 años en su casa de Middleburg, en el estado de Virginia, según informó su entorno a través de un comunicado difundido en nombre de su esposa, la actriz argentina Luciana Pedraza. En ese mensaje, la familia pidió recordarlo "viendo una buena película, contando una buena historia en una mesa con amigos o dando un paseo por el campo para apreciar la belleza del mundo".
Un vínculo personal con la Argentina
Duvall mantuvo durante décadas una relación estrecha con la Argentina a partir de su matrimonio con Pedraza, a quien conoció en Buenos Aires en los años noventa. Desde entonces visitó la ciudad con frecuencia y desarrolló una fuerte afición por el tango, una pasión que marcó su vida fuera de los sets.
Lejos del circuito habitual de Hollywood, eligió vivir durante años en un campo de Virginia junto a Pedraza y sostuvo un perfil bajo, con distancia de la vida industrial del cine.
El arte de observar antes de actuar
A lo largo de más de seis décadas de carrera, Duvall construyó un método basado en la observación directa. Desde joven prestó atención a formas de hablar, gestos y conductas que luego incorporó a sus personajes. "Rondaba los recuerdos de la gente", explicó sobre esa práctica.
Para interpretar al abogado Tom Hagen en El padrino, frecuentó delincuentes en East Harlem. Antes de encarnar al investigador de Confesiones verdaderas (1981), compartió tiempo con detectives policiales. En su papel teatral de Teach, en la obra American Buffalo, tomó rasgos de un exconvicto al que observó durante la preparación.
Ese mismo enfoque guio su trabajo como el cantante Mac Sledge en Tender Mercies (1983). Cantó con una banda y recorrió Texas en busca de acentos locales. La actuación le valió el Oscar al mejor actor.
El director Bruce Beresford describió aquella transformación como "extraña, incluso inquietante la primera vez" que la vio. El propio Duvall rechazaba la idea de desaparecer dentro del personaje: "No me convierto en el personaje. Sigo siendo yo, modificado".
De Boo Radley a KilgoreNacido el 5 de enero de 1931 en San Diego, hijo de un almirante de la Marina, creció en distintas ciudades por los traslados familiares. Descubrió la actuación en el Principia College y luego se formó en Nueva York con Sanford Meisner, donde entabló amistad con Dustin Hoffman y Gene Hackman.
Su debut cinematográfico llegó en 1962 con Matar a un ruiseñor, donde interpretó a Boo Radley. Con el tiempo consolidó una galería de personajes decisivos: el ya mencionado consigliere Tom Hagen en El Padrino, el ejecutivo de Network (1976), el teniente coronel Bill Kilgore en Apocalypse Now (1979) y el militar de El gran Santini (1979).
Teatro, televisión y proyectos propios
También dirigió y financió proyectos personales como El apóstol (1997), que escribió, produjo y protagonizó. En televisión destacó como Augustus McCrae en la miniserie Paloma solitaria (1989) y obtuvo un Emmy por Sendas de sangre (2006).
Aunque los grandes papeles se espaciaron con los años, mantuvo presencia en filmes como Impacto profundo (1998), Corazón rebelde (2009) y El juez (2014) , dentro de una trayectoria que se extendió por más de medio siglo.