Nacional, Wednesday 25 de February de 2026

El fallecimiento del ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas y ex diputado nacional por Entre Ríos generó un fuerte impacto en el ámbito agropecuario y político. Su trayectoria combinó dirigencia gremial y acción legislativa en defensa del sector productivo.

El sector agropecuario argentino amaneció sacudido por la inesperada muerte de Jorge Chemes, referente rural de Entre Ríos y uno de los nombres más influyentes de la dirigencia agropecuaria de las últimas décadas. La noticia provocó una profunda conmoción tanto en el ámbito gremial como en el político, donde dejó una huella marcada por su firme defensa del interior productivo.

Chemes fue una figura clave dentro de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidad que llegó a presidir y desde la cual desempeñó un rol central en la representación del campo en momentos de alta tensión con distintos gobiernos nacionales. Durante su conducción impulsó una agenda enfocada en la defensa de la producción, la reducción de la presión impositiva y el reclamo por reglas claras para el sector. Se destacó como una voz firme frente a las retenciones y otras medidas que, según sostenía, afectaban la competitividad.

Con un perfil directo y combativo, se consolidó como uno de los voceros más visibles del ruralismo argentino, participando activamente en debates públicos y en instancias de negociación con autoridades nacionales y provinciales.

En 2021 dio el salto a la política partidaria y asumió como diputado nacional por Entre Ríos, integrando la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación. Desde su banca buscó trasladar al ámbito legislativo las demandas históricas del campo, siendo parte del grupo conocido como “agrodiputados”. Trabajó en iniciativas vinculadas a la producción agropecuaria, el desarrollo regional y la simplificación impositiva, además de integrar comisiones estratégicas para el entramado productivo.

Su paso por el Congreso consolidó un perfil que combinaba experiencia gremial y vocación política, en un contexto en el que muchos dirigentes rurales comenzaron a involucrarse más activamente en la arena institucional.

Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, entidades agropecuarias, dirigentes políticos y productores de todo el país expresaron su pesar y destacaron su compromiso con el sector. Desde CRA lo recordaron como un dirigente “coherente y comprometido”, mientras que referentes rurales de distintas provincias subrayaron su capacidad de diálogo y su firmeza en la defensa de los intereses del interior productivo.En Entre Ríos, donde desarrolló gran parte de su trayectoria, la conmoción fue aún mayor. Allí no solo fue un dirigente nacional, sino también una figura cercana al productor, con fuerte presencia territorial y activa participación institucional.

Días atrás había participado en Leones de la Mesa Nacional del Trigo, en lo que sería una de sus últimas apariciones públicas, trabajando por el impulso de la Región Centro.

Su muerte deja un vacío en la dirigencia agropecuaria argentina y reabre el debate sobre el recambio generacional en las entidades del campo, en un escenario donde el sector continúa enfrentando desafíos económicos, fiscales y de competitividad. El campo despide así a uno de sus referentes más visibles, protagonista de una etapa en la que la representación gremial y la política caminaron cada vez más de la mano.