Con una misa presidida por el capellán general de la Policía de Corrientes, el presbítero Guillermo Danuzzo, fue recibido en Goya la imagen peregrina de Nuestra Señora de Itatí, que inició su recorrido por las distintas dependencias policiales de la jurisdicción.
Al término de la misa, se realizó la entrega de despachos al personal policial recientemente promovido al grado inmediato superior.
La celebración litúrgica congregó a autoridades de la fuerza, entre ellas el subjefe de la Policía de Corrientes, el comisario general Walter Darío Aceval, junto al director de la Unidad Regional II, el comisario mayor Valentín Morales, los comisarios generales Héctor Daniel Gauna y Felipe Dip, integrantes de la plana mayor, además de jefes de comisarías, personal policial y sus familias.
También participaron funcionarios municipales, encabezados por el intendente Mariano Hormaechea, el viceintendente, legisladores, representantes de las fuerzas federales e invitados especiales.
Una homilía centrada en María y la vida cotidiana.
El padre Danuzzo invitó a los presentes a detenerse en lo esencial de la vida, poniendo en el centro a Dios ya la Virgen María como guía espiritual.
“El primer paso es agradecer, porque la vida es un don de Dios”, expresó, remarcando la importancia de reconocer el paso de Dios en la historia personal de cada uno, especialmente en el medio de las exigencias diarias, preocupaciones y desafíos.
En el tiempo pascual, exhortó a vivir “como resucitados”, con un corazón renovado, capaz de sobreponerse al dolor y las dificultades que muchas veces se viven en silencio.
María, madre que comprende y acompaña
El capellán destacó el papel de la Virgen como madre cercana: "María de Itatí es nuestra madre y nuestra comisaria general. Ella comprende lo que viven sus hijos, aun cuando no lo expresen".
Invitó a los fieles a detenerse ante su imagen para reflexionar sobre el sentido de la vida, los pilares personales y los espacios donde cada uno busca refugio.
Subrayó que “no es lo mismo estar bien que tener bienestar”, recordando que la verdadera felicidad no se encuentra en lo externo, sino en la respuesta a Dios.

Valorar lo simple y renovar la vida
El sacerdote llamó a reconocer la fragilidad humana y la importancia de la familia como lugar de contención y renovación.
“Debemos aprender a valorar las cosas simples y sencillas de la vida”, sostuvo, al tiempo que alentó a “caminar con el otro, escuchar y acompañar”, como camino de crecimiento personal y espiritual.
Invitó a pedir la intercesión de la Virgen de Itatí para “renacer desde lo cotidiano”, siguiendo el ejemplo de María, quien desde la humildad y sencillez supo responder al llamado de Dios.
La presencia de la imagen peregrina comenzará su recorrido por distintas dependencias policiales, fortaleciendo la fe y el espíritu de servicio de quienes integran la Policía de Corrientes.-