Camila aseguró que su ex la golpeó y amenazó de muerte en reiteradas ocasiones y difundió videos como prueba. Mientras denuncia inacción de la Fiscalía, fuentes del caso sostienen que no hay respaldo médico de las lesiones y que la investigación sigue en curso.
Desesperada y en busca de ayuda, Camila, una vecina del partido bonaerense de Pilar, recurrió este sábado a las redes sociales para visibilizar la situación de violencia que asegura sufrir desde hace meses por parte de su expareja. En su publicación, afirmó haber sido víctima de reiteradas golpizas y amenazas de muerte, y apuntó contra la falta de intervención judicial tras haber radicado la denuncia.
Como parte de su descargo, compartió imágenes captadas por cámaras de seguridad instaladas en su departamento, donde —según relató— se registran distintos episodios de agresión física. En los videos se observa a un hombre, identificado como Federico Nicolás Balbuena, atacándola en medio de discusiones dentro de la vivienda, con golpes, empujones y maniobras de asfixia.
“Me cansé de que nadie me escuche. Me dejó internada, con la cara destruida. Una semana encerrada sin poder salir”, escribió la mujer en su cuenta de Facebook, donde su publicación se viralizó rápidamente.
Camila indicó que realizó la denuncia hace cinco meses en la UFI Descentralizada N° 14 de Pilar, especializada en violencia de género, pero sostuvo que hasta el momento no hubo avances significativos. En ese sentido, cuestionó que la fiscal a cargo aún no haya citado a declarar a su expareja. También expresó temor por su seguridad y la de su familia, al asegurar que el acusado estaría armado.
En paralelo, fuentes judiciales consultadas señalaron que los hechos registrados en los videos datan de mayo del año pasado, aunque la denuncia fue presentada recién en noviembre. Además, indicaron que la denunciante no aportó constancias médicas que acrediten las lesiones mencionadas, por lo que —según remarcaron— hasta ahora no existe respaldo clínico en la causa.
No obstante, la investigación continúa en curso. De acuerdo con voceros del caso, tras la ratificación de la denuncia en diciembre, se realizó un allanamiento en el domicilio del acusado, donde se secuestraron dos pistolas calibre 9 milímetros. El sospechoso fue notificado de la causa, mientras la fiscalía avanza con la recolección de pruebas y testimonios.
El expediente también cuenta con la intervención del Juzgado de Garantías N° 6 departamental. Mientras tanto, Camila insiste en su pedido de justicia y protección, y apela a la difusión pública como única herramienta para evitar —según expresó— que su caso quede impune.
Fuente. Infobae