Nacional, Friday 1 de May de 2026

La abogada de las víctimas, Soledad Poma de Otaegui, confirmó que Roque Lucero fue acusado por abuso sexual gravemente ultrajante. La familia materna exige que la Justicia Federal intervenga para esclarecer si existe alguna conexión con el caso de Guadalupe, desaparecida en 2021.

La desaparición de Guadalupe Lucero, ocurrida el 21 de junio de 2021, vuelve a ocupar el centro de la escena judicial tras la imputación de su abuelo paterno, Roque Lucero, por abuso sexual gravemente ultrajante. La abogada de las víctimas, Soledad Poma de Otaegui, brindó detalles del caso en diálogo con Radio Popular y explicó que los cargos fueron formulados el pasado 20 de abril.

Según relató la letrada, la denuncia se originó en noviembre de 2024, cuando una menor de edad con discapacidad fue presuntamente raptada por un vecino que vivía frente a su casa y abusada dentro de una vivienda. A partir de los resultados positivos obtenidos en la Cámara Gesell, la Justicia avanzó con la imputación.

Como medidas cautelares, el acusado deberá firmar periódicamente un acta entre el 1 y el 10 de cada mes, tiene prohibida la salida del país y pesa sobre él una orden de restricción, lo que lo obligó a abandonar el domicilio donde residía, cercano a la denunciante.

En paralelo, existe una segunda denuncia por abuso sexual en etapa de Cámara Gesell, cuyos resultados aún se esperan. Este contexto generó preocupación en la familia materna de Guadalupe, que aseguró haberse enterado de la situación recientemente y decidió presentarse ante la abogada para solicitar la intervención de la Justicia Federal.

La abuela materna de la niña cuestionó la falta de articulación entre la Justicia provincial y federal y planteó la necesidad de investigar si el imputado puede tener alguna vinculación con la desaparición de Guadalupe. “¿Por qué no trabajan en conjunto en un caso donde el abuelo paterno tiene este tipo de acusación y tenemos una niña desaparecida?”, expresó.

Ante esta situación, la familia decidió hacer públicas las denuncias de abuso sexual para impulsar una investigación más amplia que permita esclarecer el paradero de la niña, cuyo caso continúa abierto.

Por su parte, Poma de Otaegui indicó que, tras la imputación, se inicia la etapa de investigación penal preparatoria, en la que se recolectarán pruebas, testimonios y otros elementos clave con el objetivo de avanzar hacia un eventual juicio. Mientras tanto, el reclamo de justicia por Guadalupe sigue vigente, atravesado ahora por nuevas y delicadas acusaciones dentro de su entorno familiar.