Goya, Thursday 21 de May de 2026

Como parte de los actos por el 130° aniversario del Instituto Santa Teresa de Jesús, el Padre Luis Alberto “Beto” Adís ofició la misa de acción de gracias, previa al acto protocolar.

Además, brindó una entrevista en la que conectó su propia historia con la trayectoria de la institución y la labor de las hermanas Carmelitas.

El sacerdote reconoció que su vida ha estado siempre ligada a esta obra y dijo que “más que como docente, me vinculé primero como capellán, ayudando en las celebraciones y actividades, pero siempre cerca de la congregación. La Hermana Carmen fue mi catequista, luego conocí a la Hermana Alcira y a la Hermana Marta. Ellas fueron parte de mi formación, tanto en mi etapa de seminario como al ordenarme sacerdote”.

SÍMBOLO DE LA JUSTICIA SOCIAL

Destacó que el estilo de trabajo y la visión que impulsó el colegio estuvieron marcados por el espíritu que promovió Monseñor Devoto, formando una iglesia cercana, comprometida y defensora de los más vulnerables. “Este instituto fue y sigue siendo un símbolo de compromiso con la justicia social, tanto en Goya como en toda la diócesis. La defensa de los derechos humanos fue siempre una bandera que las hermanas sostuvieron y que nos enseñaron a nosotros también”, dijo el sacerdote. 

MEMORIA AGRADECIDA

En ese sentido, resaltó el testimonio de vida de las religiosas como una guía fundamental para el presbiterio local. “Nos marcaron con su ejemplo, especialmente la Hermana Marta. Estuvieron presentes en causas importantes, como la lucha contra el tráfico de personas y tantas otras situaciones que requirieron compromiso. Eso definió también cómo entendemos nosotros el servicio sacerdotal”, explicó.

Para él, este aniversario es, sobre todo, un momento de gratitud y expresó que “damos gracias por 130 años de fidelidad a una misión que hoy la iglesia nos sigue pidiendo: ser una iglesia en salida, tal como nos enseñó el Papa Francisco, caminando junto a la gente”.

CONTINUAR EL LEGADO, SEGUIR TRAS ESAS HUELLAS

Al finalizar, el padre “Beto” dejó un mensaje claro para toda la comunidad de Goya: “hay que seguir el ejemplo que nos dejaron estas hermanas y todo lo que construyó el colegio. Nos enseñaron a estar cerca de la gente, a involucrarnos en sus problemas y a defender sus derechos. El desafío es mantener ese espíritu vivo, renovarlo cada día y estar siempre al lado de quienes más lo necesitan, continuando este legado que es parte de la identidad de nuestra ciudad”.

Dirección de Prensa - Municipalidad de Goya