Goya, Tuesday 16 de June de 2026

En la fiesta patronal de San Antonio de Padua, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, peregrinó hasta el paraje Guayquiraró, en el extremo sur de la diócesis y en el límite con la provincia de Entre Ríos, para compartir la fe y la esperanza con esa comunidad rural.

 La celebración constituyó un verdadero testimonio del camino que propone el Sínodo de la Sinodalidad: una Iglesia que sale al encuentro de las comunidades, que escucha, acompaña y camina junto al Pueblo de Dios, especialmente en las periferias geográficas y existenciales.

En  la pequeña capilla dedicada a San Antonio, numerosas familias de la zona participaron de la tradicional procesión por los caminos del paraje, manifestando públicamente su fe y devoción al santo patrono.

Monseñor Canecín presidió la celebración de la Eucaristía, durante la cual administró el sacramento del Bautismo a varios niños de la comunidad. El obispo animó a los niños del lugar a formar parte de la I.A.M. –Infancia y adolescencia misionera -.

La jornada continuó con un fraterno almuerzo comunitario, en el que no faltaron el asado con cuero y el locro.

La misión fue acompañada por Julián y miembros de la Pastoral Misionera Diocesana, quienes colaboraron en la organización y animación de la celebración.

La  visita del obispo, expresó de manera concreta el llamado del papa Francisco y de la Iglesia a vivir una Iglesia de comunión, participación y misión.