Nacional, Thursday 16 de July de 2026

Los padres de la joven de 21 años convocaron a una misa en Córdoba para recordarla al cumplirse dos años de su asesinato. Además, reafirmaron que continuarán luchando para que la condena a prisión perpetua impuesta al femicida sea efectiva y sin posibilidad de recuperar la libertad.

 

La familia de Catalina Gutiérrez, la joven de 21 años asesinada el 17 de julio de 2024 en la ciudad de Córdoba, convocó a una misa para conmemorar el segundo aniversario de su femicidio y reiteró su compromiso de luchar para que la condena a prisión perpetua dictada contra Néstor Soto sea cumplida de manera efectiva.

Marcelo Gutiérrez, padre de la víctima, informó que la ceremonia religiosa se realizará este viernes a las 19:30 en la capilla del barrio Inaudi, ubicado en la zona sur de la capital cordobesa. La convocatoria fue difundida mediante un mensaje que expresa: "Al cumplirse dos años de la partida de Catalina, nos unimos en oración para recordarla. Siempre en nuestros corazones".

En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Marcelo recordó a su hija como "una buena hija, amiga, estudiante y persona", y aseguró que junto a su esposa, Eleonora Vollenweider, y su otra hija, Lucía, seguirán reclamando que la sentencia contra Soto no permita su liberación tras el cumplimiento del máximo previsto por la legislación vigente.

"Queremos que la perpetua sea efectiva y de por vida. Hoy en Argentina llega hasta los 35 años. Vamos a luchar", expresó el padre de Catalina.

La condena contra Néstor Soto fue dictada el 19 de marzo de 2025 por la Cámara en lo Correccional y Criminal de Undécima Nominación de Córdoba, que lo declaró penalmente responsable del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género y criminis causa, es decir, un femicidio cometido para garantizar la impunidad del crimen.

Durante la lectura del fallo, el presidente del tribunal, Horacio Augusto Carranza, sostuvo que Soto fue hallado culpable de lesiones leves agravadas por violencia de género, en concurso real con un homicidio cometido en un contexto de violencia de género y con el objetivo de ocultar el delito.

En el juicio por jurados populares, el acusado admitió haber cometido el crimen, aunque rechazó la calificación de femicidio. "Soy un homicida, pero no un femicida", declaró, al tiempo que pidió perdón a la familia de la joven y aseguró estar arrepentido desde el momento del hecho.

La investigación determinó que el 17 de julio de 2024 Catalina pasó a buscar a Soto por su domicilio para asistir a una reunión con amigos, pero nunca llegaron al encuentro. Dentro de la vivienda, la joven fue golpeada y estrangulada. Posteriormente, el agresor trasladó el cuerpo hasta el automóvil Renault Clio de la víctima y condujo hasta el barrio Ampliación Kennedy, donde intentó incendiar el vehículo para borrar las pruebas. Sin embargo, el fuego no consumió completamente el automóvil, lo que permitió avanzar con la investigación que culminó con su condena a prisión perpetua.