Una investigación realizada por especialistas del CEDLAS de la Universidad Nacional de La Plata determinó que situaciones como recibir comentarios negativos, ser ignorado por amigos o no obtener reacciones en una publicación pueden incrementar los niveles de ansiedad.
Las redes sociales forman parte de la rutina diaria de millones de personas, pero determinadas experiencias dentro de estas plataformas podrían tener un impacto directo en el bienestar emocional. Así lo indica una investigación desarrollada por especialistas del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
El estudio fue realizado con más de 500 estudiantes universitarios, quienes fueron divididos en dos grupos. Uno de ellos fue expuesto a escenarios hipotéticos relacionados con experiencias frecuentes en las redes sociales, como publicar contenido sin recibir reacciones, recibir comentarios negativos, observar imágenes altamente idealizadas, encontrarse con videos generados mediante inteligencia artificial sobre sí mismos o ser ignorados por amigos. El otro grupo recibió contenidos neutrales, como tutoriales de cocina o anuncios publicitarios.
Tras la exposición, los participantes completaron una evaluación de ansiedad mediante el State-Trait Anxiety Inventory (STAI). Los resultados mostraron un incremento significativo en los niveles de ansiedad entre quienes atravesaron las situaciones negativas vinculadas con las redes sociales, aun cuando la exposición fue breve y los escenarios eran hipotéticos.
Las investigadoras señalaron que el objetivo fue aportar evidencia científica al debate sobre el impacto de las interacciones digitales en adolescentes y jóvenes, centrándose no solo en el tiempo de uso de las plataformas, sino también en la calidad de las experiencias que allí se viven.
Otro de los hallazgos fue que el impacto observado resultó mayor entre los hombres que participaron del experimento, un resultado que difiere de investigaciones previas y que, según las autoras, requiere nuevos estudios para comprender sus causas
Además, el trabajo reveló que el 60% de los estudiantes consultados utiliza las redes sociales más de cuatro horas por día durante la semana, mientras que el 28% supera las seis horas diarias. Sin embargo, las especialistas remarcaron que el tiempo de conexión por sí solo no explica los efectos sobre la salud mental, sino que resulta fundamental analizar qué contenidos consumen los usuarios y qué tipo de interacciones experimentan.
Finalmente, las autoras sostuvieron que profundizar este tipo de investigaciones permitirá generar evidencia para diseñar políticas públicas orientadas a proteger el bienestar emocional de niños, adolescentes y jóvenes frente al uso de las redes sociales.
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