Nacional, Tuesday 18 de August de 2026

A pocos días del inicio del juicio por el asesinato de la jubilada de 79 años, la defensa de los acusados aseguró que un nuevo análisis genético realizado sobre restos hallados debajo de las uñas de la víctima coincide con Emilio Exequiel Ybañez, quien había confesado el crimen.

Un nuevo resultado de ADN incorporado a la causa por el crimen de Hilda Luisa Zoia podría generar un giro en el juicio que comenzará este jueves 20 de agosto en la Cámara Sexta del Crimen de Córdoba, con participación de jurados populares.

La jubilada, de 79 años, fue encontrada asesinada el 24 de agosto de 2024 dentro de su vivienda de Oncativo. Presentaba signos de un ataque sexual, había sido estrangulada y tenía golpes en la cabeza provocados con un jarrón.

Por el hecho serán juzgados Romina Paola Ledesma y Cristian Luis Ríos, acusados como coautores de homicidio calificado criminis causae. En caso de ser encontrados culpables, podrían recibir prisión perpetua.

La investigación, encabezada por la fiscal de Río Segundo Patricia Baulies, tuvo distintos cambios de hipótesis. Inicialmente, las sospechas se centraron en Ledesma, una vecina que realizaba tareas domésticas de manera esporádica en la vivienda y tenía acceso al inmueble.

Sin embargo, a fines de 2024, los estudios genéticos determinaron que el material seminal encontrado en la ropa interior de Zoia correspondía a Emilio Exequiel Ybañez, un trabajador oriundo de Santiago del Estero que había residido cerca de la casa de la víctima. Además, se halló sangre suya en la escena.

Ybañez fue detenido en Santiago del Estero y, durante su primera declaración, confesó el homicidio. Según la reconstrucción del expediente, afirmó que había bebido alcohol, ingresó a la vivienda e intentó abusar de Zoia. También reconoció haberla golpeado con un jarrón, mordido en un brazo y lastimado un dedo.

Días después, modificó completamente su versión y negó haber cometido el asesinato. Sostuvo que Ríos lo había amenazado con un arma y lo obligó a ingresar a la vivienda. Según ese segundo relato, Zoia ya estaba muerta cuando entró y Ledesma y Ríos lo habrían obligado a mantener contacto sexual con el cuerpo para dejar allí su material genético y responsabilizarlo por el crimen.

La fiscal Baulies consideró verosímil esta segunda versión y solicitó el sobreseimiento de Ybañez, medida que fue concedida por la jueza de Control María Licia Tulián.

El ADN debajo de las uñas

Durante la etapa suplementaria, las defensoras Julieta García Gómez y Agustina Trento detectaron que existían restos biológicos debajo de las uñas de Zoia que no habían sido sometidos a un cotejo genético.

Las abogadas solicitaron la realización de la pericia y recibieron el resultado el lunes 10 de agosto. Según informaron, el perfil genético obtenido coincide con el de Ybañez.

Para la defensa, el hallazgo podría indicar que la víctima arañó a su atacante durante el ataque, lo que contradice la segunda declaración del hombre, quien había asegurado que Zoia ya estaba muerta cuando ingresó a la vivienda.

La abogada García Gómez cuestionó que este análisis no se hubiera realizado durante la investigación inicial y sostuvo que el nuevo resultado se suma a los rastros de sangre y material seminal que ya habían vinculado a Ybañez con la escena.

Según la defensora, los cotejos genéticos realizados sobre Ledesma dieron resultado negativo. También afirmó que su defendida y Ríos se encontraban con familiares durante la noche del crimen y que existían testigos que respaldaban esa versión.

Ledesma cumple prisión domiciliaria, mientras que Ríos permanece detenido en la cárcel de Bouwer. Ambos llevan un prolongado período privados de su libertad y la defensa había solicitado el cese de las prisiones preventivas, planteo que fue rechazado por la Cámara.

Las defensoras también pidieron que Ybañez declare durante el juicio y sea sometido a una pericia psicológica.

Los dientes extraídos

Otro de los puntos cuestionados por la defensa es la extracción de cuatro dientes de Ybañez. En su primera declaración había admitido haber mordido a Zoia, aunque posteriormente una comparación odontológica arrojó resultado negativo.

La defensa sostiene que la hipótesis sobre una supuesta extracción de piezas dentales para evitar una identificación no cuenta con pruebas que acrediten una coordinación entre Ybañez y los acusados.

Una investigación con hipótesis cambiantes

García Gómez también cuestionó las distintas hipótesis planteadas durante la investigación y sostuvo que la acusación contra Ledesma y Ríos fue modificándose a medida que algunas líneas investigativas perdían sustento.

La defensora calificó el expediente como una investigación con graves falencias y afirmó que existieron elementos que no fueron valorados oportunamente.

También cuestionó el accionar de la jueza de Control que avaló el sobreseimiento de Ybañez y comparó algunas de las situaciones planteadas en este expediente con aspectos de la investigación por el crimen de Nora Dalmasso.

Ahora, el tribunal integrado por Enrique Buteler, Pablo Brandán Molina y Esteban Díaz Reyna deberá llevar adelante el debate junto a los jurados populares. La acusación estará a cargo del fiscal de Cámara Fernando Palma.

La defensa espera que el nuevo resultado de ADN sea incorporado como una de las pruebas centrales del juicio, que comenzará este jueves y buscará determinar la responsabilidad de Ledesma y Ríos en el asesinato de Hilda Zoia.

Fuente: C3