Goya, Wednesday 2 de September de 2026

En un nuevo espacio del programa radial “Escucha, Prevení y Acompaña”, la Lic. Vanesa Morales y la técnica en Psicología Social Mercedes Benítez abordaron un eje central en el trabajo preventivo y de acompañamiento.

La importancia de los vínculos familiares y el rol del denominado “referente afectivo” en el abordaje de los consumos problemáticos.

En una jornada marcada por la baja visibilidad en las calles —situación que motivó el llamado a la responsabilidad en la conducción y al “consumo responsable” del propio vehículo—, el programa propuso trasladar ese concepto al plano de la vida cotidiana: la necesidad de asumir conductas responsables también en los vínculos y en el acompañamiento de otras personas.

Uno de los disparadores del encuentro fue la reciente participación del equipo de la Dirección de Prevención y del DTC en los festejos del “Día del Niño”, donde se desarrollaron propuestas lúdicas con fuerte contenido preventivo. Morales destacó la “respuesta sumamente positiva” de la comunidad y subrayó un dato significativo: un mayor acompañamiento de las familias hacia los niños. “En otras ocasiones los chicos se movían de manera más independiente; esta vez notamos una presencia mucho más activa de madres, padres y adultos responsables”, señaló.

Las actividades incluyeron juegos como el semáforo de hábitos de consumo, un memo test, propuestas sobre alimentación saludable y una rayuela de valores —donde el “cielo” estaba representado por el amor—. Estas herramientas, pensadas especialmente para niños y niñas, buscaron transmitir mensajes claros y accesibles, priorizando el aprendizaje a través de lo lúdico.

En ese marco, también surgió una reflexión generacional: muchos niños no sabían jugar a la rayuela. Esta situación evidenció cambios en las formas de socialización y la necesidad de una participación más activa de los adultos en la transmisión de juegos tradicionales y espacios de encuentro sin pantallas. “Antes el contacto con estos juegos era inevitable; hoy requiere de una intervención más directa de los adultos”, explicó Morales.

El diálogo derivó luego en el concepto de “referente afectivo”, una noción clave en el enfoque actual de prevención. A diferencia de términos como “tutor”, esta denominación busca horizontalizar las relaciones y ampliar la mirada sobre quién puede ocupar ese rol. “No siempre es un padre o una madre; puede ser un hermano, una pareja, un amigo o un vecino. Lo importante es el compromiso y el vínculo que se construye”, sostuvo la profesional.

Por su parte, Mercedes Benítez puso el foco en el rol de la familia —o de quien acompañe— en situaciones de consumo problemático. Allí planteó una distinción fundamental: no es lo mismo acompañar que controlar. “Muchas veces, desde el miedo o la frustración, se tiende a sobreproteger o invadir. Es importante generar un vínculo basado en la confianza, el diálogo y los límites saludables”, indicó.

La especialista también remarcó la importancia de reconocer cuándo se agotan las herramientas propias y es necesario pedir ayuda. “A veces se llega cuando la situación ya desborda. Una forma de prevenir es justamente animarse a pedir acompañamiento a tiempo”, explicó, al tiempo que recordó que el DTC Goya brinda asistencia tanto a usuarios como a sus referentes afectivos.

En esa línea, se destacó el valor de identificar señales de alerta —como en un “semáforo”— que permitan intervenir antes de que la situación se agrave. El acompañamiento, coincidieron las profesionales, también implica revisar las expectativas que se depositan en la persona que atraviesa un consumo problemático. “Muchas veces se idealiza la recuperación como algo inmediato o perfecto, y eso genera más presión y frustración”, advirtió Morales.

En relación a los tratamientos, se hizo hincapié en el modelo ambulatorio que impulsa el DTC, caracterizado por no ser lineal ni estandarizado. “No todas las personas tienen los mismos tiempos. Es un proceso con avances y retrocesos, donde lo importante es la constancia y saber que siempre se puede volver”, explicó.

Asimismo, se abordó el cambio de paradigmas en el tratamiento de los consumos problemáticos: desde enfoques punitivos o exclusivamente médicos hacia una mirada integral basada en la multicausalidad y la reducción de riesgos y daños. Este enfoque reconoce la singularidad de cada persona y la necesidad de un acompañamiento continuo, tanto en los momentos de estabilidad como en las recaídas.

Finalmente, se reiteró la importancia de dejar atrás prejuicios en torno a la salud mental y la búsqueda de ayuda profesional. “No es estar “mal”, es animarse a reconocer que necesitamos herramientas nuevas”, coincidieron.

El programa cerró con información útil para la comunidad: la Dirección de Prevención de Adicciones funciona en San Martín 555, mientras que el DTC Goya está ubicado en el barrio Sarmiento, por calle San Juan 1526, donde se brinda acompañamiento integral tanto a usuarios como a sus entornos. 

Dirección de Prensa – Municipalidad de Goya.