Internacional, Thursday 29 de October de 2026

La investigación se centra en las comunicaciones con el centro de control de Atocha para esclarecer las causas del accidente. Mientras el Gobierno prometió llegar a la verdad, los rescatistas continúan trabajando entre los trenes afectados.

La cifra de muertos por el choque de dos trenes de alta velocidad en España aumentó este jueves de 68 a 69, tras el fallecimiento de una persona que permanecía internada. La colisión ocurrió el miércoles cerca de Urda, en la provincia de Toledo, e involucró a formaciones de Renfe e Iryo.

Durante la jornada, el organismo encargado de investigar el accidente publicó un balance de 74 fallecidos, pero luego rectificó ese dato y volvió a situarlo en 69, en coincidencia con la información del Gobierno de Castilla-La Mancha.

El siniestro dejó más de un centenar de heridos. Según la actualización de los servicios de emergencia regionales de las 14, hora española, 42 personas continuaban hospitalizadas en Castilla-La Mancha, frente a las 50 informadas durante la mañana.

Los equipos de rescate seguían trabajando entre los vagones afectados, mientras avanzaban las tareas de identificación de las víctimas. El impacto se produjo en el corredor de alta velocidad que une Madrid con Andalucía, cuando el tren de Renfe alcanzó por detrás a la formación de Iryo.

La investigación analiza las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control de Adif en Atocha, además de las instrucciones transmitidas antes de la colisión. El ministro de Transportes, Óscar Puente, planteó como hipótesis un error humano al autorizar la reanudación de la marcha del AVE cuando el otro convoy seguía detenido en la misma vía.

Las pericias deberán establecer cómo actuaron los sistemas de seguridad y qué autorizaciones recibió cada conductor. Las causas y las eventuales responsabilidades todavía no fueron determinadas de manera definitiva.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometió a esclarecer lo ocurrido y asistir a las familias. España cumple tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre. La tragedia se produjo meses después del accidente ferroviario de Adamuz, en la provincia de Córdoba.